Si me replicas
O te replico
La palabra termina por enmudecerse
En mi boca
En tu boca.
En cambio
Si me nombras
O te nombro
La palabra termina siendo nueva
(mucho más) en tu
boca
(mucho más) en mi
boca.
La validez de los preceptos
Sólo alcanza
hasta el sitio
Del punto de fuga
En que descansan incólumes
Tus preceptos
Que se suman
gota a gota
A los míos
Soñando el día...nunca lejano, siempre
cercano
En que la validez
Sea más certeza
Que el precepto.
A veces te imagino
Rodeado de silencio
Aguardando el instante justo
En el que mi boca
Nombre el amor.
A veces te imagino
Solitario de entregas
Sabiendo que por (más) negación
El alma no podrá esquivar
El sortilegio de tu presencia.
A veces te imagino
Candoroso
Envuelto en nostalgia
Simplemente soñando
Que ante la existencia
La única duda imposible
Es dejar de ser en ti.
La esencia de lo posible
Se transforma
Imperceptible
En tu
palabra.
Recorro cogida de tu mano
Antiguas callejuelas
Con nombre de recuerdo.
Me pregunto,
Te pregunto
Si existe el olvido.
Sonríes, haciendo de la duda,
Un rumor,
Un
supuesto.
Se desliza el silencio
Por aquel pliegue de mi alma
Que presiento aún en la negación más profunda.
Entonces vuelves a mirarme
Conjurando historias
Deshaciendo hechizos
Y en un instante
Contagiada de tu consuelo,
La nostalgia
Cae gota a gota
Derrotada
Sobre mi piel.
Estalla la tormenta
Y las nubes son cubiertas
Difuminadas
En inesperados clamores
...revuelo de naturaleza.
El agua mezclada con luces cansinas
Se torna más real antes
De bajar
De deslizarse
De escurrirse
Trazando en mi rostro
Una indiscreta pregunta.
Los reflejos se apoderan
De calles y aceras...
Las voces son cubiertas
Difuminadas
En inesperados clamores
Revuelo de espíritu,
...quizás de naturaleza.
Capaces de abandono
En medio de la tempestad
Rescatando ausencias
Que jamás acaban
Traiciones ancestrales
Golpean los sentidos
Amanece.
Se enreda entre las sombras
El destino.
Juegos
Juegos
Juegos de niños
Evocan sonrisas.
Presurosa la búsqueda...
El encuentro
Eterno.
I
Se transforman las palabras
los gestos
los sentidos
tras el punzante misterio de la llamada
el eco de la belleza
se funde
sangre con sangre
el sueño inalcanzable de la creación
rompe su silencio
desafiante
altanero
se plasma el Todo
se plasma la Nada
Se agolpan los recuerdos
Y en un solo instante
que parece hablar de largas y eternas
esperas
en el despertar del alma se desatan
dolores
nuevos
caminos inconfundibles
que se revisten de un hálito mágico
que habla de existencias
que
lentamente se yerguen
y nos cuestionan,
nos
preguntan,
nos
sostienen,
nos
remecen.
Y entonces tras un desgarrador grito
Que
nace en lo profundo
El irrevocable "sí"
Me marca
Te marca
Nos marca.
II
Soledad,
Soledad que transfigura y que retrae.
Soledad plagada de voces propias
Y de espacios sin tiempo.
Soledad
Soledad sin olvidos y de fatigas.
Soledad de artista
Soledad de mundo
El misterio se agazapa
se esconde
se resguarda en el alma.
Y en lo invisible se devela
Cobrando vida y
Tomando forma
La obra:
Sonidos
Palabras
Gestos
Colores
Movimiento
El artista se enfrenta al artista
El hombre al hombre
La creación a la creación
Se desdibuja el ser
Se escurre la certeza
El límite del presente
Es la propia historia.
III
El misterio se extiende a la humanidad
El artista sueña otro sueño
La obra testimonia la verdad (su verdad)
La trascendencia (su trascendencia)
La eternidad (su eternidad)
En el abandono
Comienza el encuentro
Y la belleza,
En un lúdico don,
Es trasuntada por la alquimia divina.
Nace la Obra
Renace el artista
Y la vida misma espera en la Belleza
El sueño más grande
El de ser ella misma
Una Obra Maestra.
Nostalgia dulzona
Se instala en mi boca
Resguardo cansado de la fantasía
Te vienes
Te vas
Te alejas
Se disipan imágenes
Se disuelven en humaredas de café
Dormido
Hastiado y
Detenido
Y de tanto esperar
Se transforma la paciencia mía
En el susurro
En el fulgor
En la nostalgia dulzona
Que se instala en mi boca.
De realizarse el milagro cotidiano
Tendría que
Ahuecar el alma.
Simplemente para convencerme
Convencerte
De que la sorpresa
Ha hecho de lo cotidiano
El más eximio milagro
De la existencia.
En el juego incierto de las voluntades
La mía
Que de tanto ser mía es demasiado
Humana
Pequeña
Se esfuerza en el sueño que se transa
Incluso en el
amanecer
Casi como un delirio
En el juego incierto de las voluntades
La tuya
Que de tanto donarse se reviste de
Lo eterno
Lo infinito
Y se pierde en la libertad que a veces
Se duele
Ante la huella de la inmensidad.
En el juego incierto de las voluntades
La tuya aguarda a la mía,
Silencio por silencio
Lágrima por lágrima
Abandono por abandono
En el juego incierto de las voluntades
¿Vencedor?
¿Vencido?
Tu palabra...
Que no la que se plasme
En mi alma.
Hay días en que la distancia
Puede contigo
(sobre todo contigo)
Puede conmigo
(sobre todo conmigo)
Y en el necio afán de recolectar huellas
Y proclamar hallazgos
Se me escabulle la melancolía
Y en el último suspiro de la noche
Parece empaparme
Empaparse
De imágenes.